Cire Trudon
En 1643 un vendedor llamado Claude Trudon llegó a París, pronto se convirtió en el propietario de una tienda de Saint-Honoré gracias a un fructifero y feliz matrimonio. Aparte de comestibles, la tienda también proveía a sus clientes de cera y velas para uso doméstico, así como de velas de capilla para la parroquia de Saint Roch. Las velas se envolvían a mano y se elaboraban siguiendo un proceso de manufactura especial.
La Maison Trudon pronto se convirtió en la proveedora de la corte de Luis XIV así como de las catedrales e iglesias más importantes de toda Francia.
En 1737, Hierosme Trudon adquirió una de las más famosas fábricas de cera de todos los tiempos, perteneciente a Lord Pean de Saint Gilles. Éste había sido el proveedor oficial de cera del rey. Acorde con la experiencia de su familia consagró su habilidad y dedicación a la mejora de su enorme fábrica. Alabado y muy solicitado, producía cera de gran calidad procedente de las mejores colmenas del reino. También importaba el más delicado algodón para elaborar las mechas. De combustión limpia y regular, las mechas Trudon, tan blancas y perfectas, pueden quemar durante horas sin romperse.
En 1762, el ingeniero Duhamel de Monceau elogiaba anconadamente en la Enciclopedia las habilidades de los Trudons, calificando de ejemplar su tratamiento.
La fábrica obtuvo en 1889 la medalla de oro de la Exposición Universal como recompensa por su buen hacer y su innovador método.
La Maison mantiene el secreto de la marca desarrollado a lo largo de los años: una pasta de cera hecha a base de sustancias vegetales combinable con cualquier fragancia que permite una combustión perfecta y duradera. Al hilo de recientes estudios que han enfatizado en el peligro de usar algunas variedades de cera, la Maison Trudon ofrece velas de parafina, totalmente desprovistas de subproductos minerales derivados de la petroquímica.
Esta cera única está hecha a base de aceite de palma, soja y pulpa seca de coco. El tejido de las mechas es de algodón puro. Estos componentes naturales son totalmente seguros para el consumidor y no contienen ninguna lista de las sustancias dañinas listadas por Greenpeace. Son biodegradables y duran entre 70 y 80 horas.
El vidrio se mantiene limpio de marcas de combustión. cada vaso ha sido soplado a mano por artesanos de Vinci, Italia. Cada pieza es única, con su logo en letras doradas.
Cire Trudon ofrece perfumes con historia para una nueva gama de velas perfumadas. Desde el ostentoso Antiguo Régimen hasta el refinado Renacimiento, desde la pompa imperial hasta la Belle Epoque parisina, desde el Oriente soñado por los pintores hasta los juegos surrealistas.